El Museo de la Orangerie estĆ” ubicado en Paris, Francia. Se encuentra en los Jardines de las TullerĆas, junto a la Plaza de la Concordia y muy cerca del RĆo Sena. Fue construido en 1853 como invernadero de naranjos y fue reciĆ©n en 1921 asignado a la Sub-secretarĆa del Estado de Bellas Artes. Actualmente alberga un gran nĆŗmero de pinturas impresionistas y post-impresionistas, entre las cuales destacan los NenĆŗfares de Monet.
Claude Monet, uno de los fundadores del movimiento impresionista francĆ©s, fue quizĆ”s el mĆ”s fiel a la filosofĆa de esta corriente artĆstica. Bautizada como tal por una de sus obras, esta ideologĆa contagiada por el positivismo de su Ć©poca ponĆa en valor ante todo la experiencia. Las pinturas impresionistas representan un momento fugaz e irrepetible de la naturaleza. Hay un claro estudio de la luz y un intento por plasmarla en un instante concreto.
En 1914 Monet le escribe a su amigo Georges Clemenceau, en ese entonces jefe de gobierno, ofreciĆ©ndole la obra que estaba por terminar. Era una forma de participar de la alegrĆa general que vivĆa Francia tras la Primera Guerra Mundial. La oferta no solo fue aceptada, sino que ademĆ”s, le permitieron diseƱar la forma, el volumen, el posicionamiento, ritmo y luz del espacio donde serĆa expuesta su obra.
Lamentablemente el pintor, quien habĆa quedado ciego, falleció cinco meses antes de la inauguración en 1927. Al inicio se respetó su planteamiento pero, en 1960, tras adquirir la colección de Jean Walter y Paul Guillaume, el museo realiza una serie de reformas obstruyendo la luz natural que tanto querĆa Monet para su obra.
Pasaron muchos años hasta que la reconocida light designer Anne Bureau, en una última renovación que se dio entre el 2000 y el 2006, lograra devolver la luz natural a los Nenúfares del pintor. Para ello el arquitecto Olivier Brochet, quien dirigió el proyecto, reubicó la colección adquirida en 1960 y juntos idearon un lucernario troncocónico que permite el ingreso de la luz natural.
El perfecto balance entre la luz solar tamizada por una tela junto a la luz indirecta de lÔmparas fluorescentes y halógenas, logra una uniformidad excelente que permite ver la obra con la luz con la que se pintó. El resultado es un espacio envolvente, cambiante, que protege la obra de una alta exposición luminosa y que preserva el deseo de su creador.
Algunos links de interƩs:
Ingreso al Museo.
Claude Monet
En 1914 Monet le escribe a su amigo Georges Clemenceau, en ese entonces jefe de gobierno, ofreciĆ©ndole la obra que estaba por terminar. Era una forma de participar de la alegrĆa general que vivĆa Francia tras la Primera Guerra Mundial. La oferta no solo fue aceptada, sino que ademĆ”s, le permitieron diseƱar la forma, el volumen, el posicionamiento, ritmo y luz del espacio donde serĆa expuesta su obra.
Lamentablemente el pintor, quien habĆa quedado ciego, falleció cinco meses antes de la inauguración en 1927. Al inicio se respetó su planteamiento pero, en 1960, tras adquirir la colección de Jean Walter y Paul Guillaume, el museo realiza una serie de reformas obstruyendo la luz natural que tanto querĆa Monet para su obra.
Pasaron muchos años hasta que la reconocida light designer Anne Bureau, en una última renovación que se dio entre el 2000 y el 2006, lograra devolver la luz natural a los Nenúfares del pintor. Para ello el arquitecto Olivier Brochet, quien dirigió el proyecto, reubicó la colección adquirida en 1960 y juntos idearon un lucernario troncocónico que permite el ingreso de la luz natural.
Maqueta con las reformas del Museo.
El perfecto balance entre la luz solar tamizada por una tela junto a la luz indirecta de lÔmparas fluorescentes y halógenas, logra una uniformidad excelente que permite ver la obra con la luz con la que se pintó. El resultado es un espacio envolvente, cambiante, que protege la obra de una alta exposición luminosa y que preserva el deseo de su creador.
Una de las salas de los NenĆŗfares de Monet.
Algunos links de interƩs:
- Web del Museo de la Orangerie.
- Web de la light designer Anne Bureau.



